La psicoterapia es un proceso terapéutico basado en distintas teorías psicológicas que se utiliza para tratar la salud mental, emocional y algunos trastornos psiquiátricos. La psicoterapia ayuda al paciente a entender aquello que le ayuda a sentirse positivo o aquello que le genera ansiedad, así como a aceptar sus puntos fuertes y débiles, comprender las raíces del problema, sus posibles causas… Se puede decir que es un tratamiento emocional, de comportamiento… que se basa, principalmente, en la comunicación, y que busca aliviar la angustia psicológica a través de la palabra. No se buscan soluciones rápidas e inmediatas, sino un cambio gradual en el paciente.

La psicoterapia se utiliza, comúnmente, para problemas psicológicos que se han ido acumulándose durante años. Solo funciona si se construye una relación de confianza entre el cliente y el psicoterapeuta (en psicología “cliente” significa “paciente”). El tratamiento puede durar varios meses, incluso años. La psicoterapia puede realizarse de uno a uno, en parejas, e incluso en grupos. Algunas formas de psicoterapia también utilizan otras formas de comunicación además de la palabra, como la escritura, las obras de arte, el teatro, la historia narrativa o la música. Generalmente, las sesiones se producen una vez a la semana.

La psicoterapia se utiliza para tratar problemas diversos:

  • Depresión

  • Ansiedad

  • Trastorno de estrés postraumático

  • Baja autoestima

  • Fobias

  • Las crisis emocionales

  • Problemas maritales

  • Disputas familiares

  • Desorden obsesivo compulsivo

  • Desorden de personalidad

  • Alcoholismo

  • Adicción

  • Problemas derivados del abuso infantil

  • Los problemas de conducta

  • El trastorno bipolar (en combinación con fármacos)

  • La esquizofrenia (en combinación con fármacos)

La mayoría de los pacientes dicen que los beneficios de la psicoterapia incluyen:

  • Ser capaz de entenderse a sí mismo, sus metas y los valores personales.

  • El desarrollo de habilidades para la mejora de las relaciones.

  • Ayuda al paciente a superar ciertos problemas, como el trastorno de la alimentación, la depresión o la ansiedad.

  • La obtención de una solución para los problemas o las inquietudes que hicieron que el paciente buscara terapia.