El interés por la psicología forense se ha disparado en los últimos años debido a programas de televisión y series como “Mentes criminales”, donde los encargados de realizar los perfiles de los criminales tienen una capacidad casi psíquica para elaborar descripciones de la personalidad y el comportamiento de los delincuentes. Estos programas crean confusión acerca de la función y el papel de un psicólogo forense.  Por lo tanto, lo mejor sería comenzar con una definición sobre qué es la psicología forense.

La psicología forense, según la definición de la Asociación Americana de Psicología, es la aplicación de las especialidades clínicas al área de los tribunales. Es la rama de la Psicología Jurídica que aplica sus conocimientos y métodos a los procedimientos judiciales con el fin de asesorar al juzgador en su toma de decisiones (resolución judicial), dotando al proceso judicial de unos principios, unas técnicas y unos instrumentos psicológicos que permitan una valoración más objetiva de la conducta humana.  Christopher Cronin, autor de Ethical Practice Within Forensic Psychology, la define como: “La aplicación de las especialidades clínicas a las instituciones jurídicas y las personas que entran en contacto con la ley”; de nuevo se vuelve a hacer hincapié en la aplicación de habilidades clínicas tales como la evaluación, el tratamiento…

Otras definiciones más extensas de la psicología forense hacen hincapié en la aplicación de la investigación y la experimentación en otras áreas de la psicología (por ejemplo, la psicología cognitiva, psicología social) al área legal. Esto incluiría la aplicación de resultados de estudios en áreas como la psicología cognitiva a cuestiones jurídicas.

Por lo tanto, la práctica de la psicología forense, y tal vez el deber más frecuente de los psicólogos forenses, sería la evaluación psicológica de los individuos que están involucrados, de una manera u otra, con el ordenamiento jurídico. A pesar de que es necesario contar con formación en derecho (es fundamental tener una sólida comprensión de la ley y de la situación jurídica que se trata en la sala del tribunal) y psicología forense, las habilidades más importantes que un psicólogo forense debe poseer son las relacionadas con la evaluación clínica, las entrevistas, la redacción de informes, la comunicación verbal, las pruebas psicométricas, proyectivas y neuropsicológicas en su aplicación al contexto pericial…